El referéndum

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“Es imposible felicitarse por una reforma constitucional que permite a un dirigente político perpetuarse mediante las urnas. Ni en los países más democráticos la ciudadanía es inmune a la presión del poder de turno y sus vastos mecanismos de influencia para reproducirse…”, expresa hoy el editorial del diario El País, con motivo del referéndum que ganó Hugo Chávez el domingo pasado.

Coincido con este fragmento del editorial. Más allá del ejercicio cívico, pacífico, por medio del cual casi 12 millones de venezolanos votaron por el (54.36%) o el no (45.63%) a una propuesta de enmienda constitucional, no puede uno celebrar el contenido de la misma. La pregunta del referéndum fue la siguiente:

¿Aprueba usted la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230 de la Constitución de la República tramitada por la Asamblea Nacional que amplía los derechos políticos del pueblo con el fin de permitir que cualquier ciudadano o ciudadana, en ejercicio de un cargo de elección popular, pueda ser sujeto de postulación como candidato o candidata para el mismo cargo por el tiempo establecido constitucionalmente dependiendo su posible elección exclusivamente del voto popular?

La pregunta es confusa pero confuso suele ser el lenguaje del político. Con esta enmienda, Hugo Chávez, como cualquier otro funcionario en ejercicio de un cargo de elección popular, podrá reelegirse indefinidamente, con el peligro de formar una casta en el poder. ¿Amplía esta reforma, como se presupone, los derechos políticos del pueblo? La reelección ilimitada está más cerca de la tentación autoritaria de los caudillos que de la democracia. Escribe Ibsen Martínez:

“Si esta enmienda pasase, Chávez podría postularse indefinidamente al final de cada periodo presidencial de seis años. De modo que, si Dios le da salud y nos lo conserva, a partir de 2012, cuando cumplirá 14 años en el poder, Chávez podrá postularse por tercera vez y, a partir de entonces, cada seis años hasta alcanzar la anhelada fecha de 2024, en que aspira a presidir las conmemoraciones del bicentenario de la batalla de Ayacucho, antes de retirarse a los 70 años, según nos lo ha anunciado.”

¿Qué celebramos?

***

Les recomiendo el artículo Venezuela: el voto por la reelección, de Juan María Alponte.

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6 respuestas a El referéndum

  1. Tu Marxiano Favorito dice:

    El meollo del asunto no radica tanto en la posibilidad de la reelección repetida ad infinitum, mientras existan elecciones más o menos libres y democráticas, el pueblo venezolano tendrá la posibilidad de cambiar a sus gobernantes.

    Veo mayor problema en la caterva de críticos y come-chavez que están prestos y solícitos para ver tremendos ataques a la democracia en Venezuela y no las ven en otra parte.

    Ni cuando tienen a un lado el caso Colombia donde para fines prácticos la reelección del presidente abarca el tiempo suficiente de una vida política útil.

    Pero ahí no están los defensores de las democracias para poner el grito en el cielo, ahí no puesto que el señor Uribe es un defensor del supuesto avance del chavismo y del terrorismo tropical.

  2. Irad dice:

    Estimado Marxiano:

    A mí sí me parece problemático que aun cuando haya elecciones “más o menos libres y democráticas” se abra una posibilidad para perpetuarse en el poder, utilizando los aparatos ideológicos del Estado y el acarreo priísta que ya vivimos en México. La reelección indefinida es en sí un problema, una irregularidad democrática.

    Y por supuesto, en nuestras democracias las oligarquías y partidocracias son las que imponen descaradamente su agenda y sus intereses privados por encima del interés público; incluyo el autoritarismo de Uribe. Todo esto no me impide ver o cuestionar el populismo de Chávez.

    Saludos!!

  3. Tu Marxiano Repetido dice:

    Mi observación no era precisamente al populismo chavista, que aún con todos los puntos detestables que pueda tener, ha tenido resultados económicos más o menos aceptables y palpables.

    Más bien me refería a que la cauda de intelectuales ha encontrado en Chavez un monigote al que tirarle, como en las ferias, sin ver los otros monigotes que bien son merecedores de críticas más sesudas.

    Por cierto, has visto cuantas democracias (en toda la extensión de la palabra, y aceptadas como tales) permiten la reelección indefinida?

    Creo que por ahi están algunas de las cacareadas como ejemplos intachables: Francia, España, Inglaterra.

  4. Irad dice:

    Estimado Marxiano repetido:

    No sé si la “cauda de intelectuales” prefiera tirarle a Chávez y a otros no, pero creo que con su estilo personal y escandaloso de gobernar se lo ha buscado. A George W. Bush también se le ha criticado hasta el cansancio en numerosos y precisos artículos de análisis.

    Creo, como mencionas, que debe haber ciertos avances en materia de política social, como también los ha habido en Cuba, pero eso jamás autorizará, como creyeron los comunistas, a sacrificar o restringir las libertades democráticas en aras del hombre nuevo y la sociedad ideal. Leo las palabras de Chávez al ganar el referéndum y no puedo sino desconfiar: “Ha ganado la verdad contra la mentira. Contra los que niegan a la patria, ha ganado la constancia. Recordemos a Bolívar: Dios concede la victoria a la constancia”.

    Parece que escucho la voz misma de la providencia.

    En cuanto a Francia, España e Inglaterra, me parecen ejemplos muy diferentes a los nuestros. En principio, la fortaleza, que no perfección, de sus instituciones. El semipresidencialismo, en el caso de Francia, y el parlamentarismo bien arraigado en España e Inglaterra. Agreguemos una ciudadanía más activa e informada y una prensa muy activa y diversa que sirven de real contrapeso a los excesos en el ejercicio del poder.

    A pesar de esto, quiero ser congruente. La posibilidad de una reelección indefinida atenta contra el principio de alternancia que debiera privar en una República democrática. (Leo que en Francia ninguno de los presidentes que se reeligieron por una vez, pretendió hacerlo una segunda. Esto que fue una costumbre histórica, una sana autolimitación, parece que ya se propuso incorporar a la Constitución).

    Saludos!!

  5. Estoy con los dos, me parece que la alternancia en el poder es lo más sano, el discurso de Chávez es nefasto, pero no lo son menos los discursos de los come-Chávez como les llama Marxiano. Saludos.

  6. Irad dice:

    Hola Miriam:

    Sabes bien que tampoco me interesan a mí los discursos de radicales de derecha que se esconden tras la cortina de humo del liberalismo. Me he encontrado varios artículos en ese sentido y les saco la vuelta. Por eso traté de ser moderado en mi comentario. No estoy de acuerdo con la posibilidad de la reelección indefinida en el poder e intento dar mis razones. Por cierto, lo que me argumenta marxiano me parece también inteligente.

    Y estoy contigo: a los come-Chávez no me los tomo en serio.

    Un abrazo!!

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